Skip to content
  viernes 27 marzo 2026
Novedad
marzo 27, 2026La invención del vasquismo del ‘Guernica’ de Picasso marzo 27, 2026Repaso a la cartelera marzo 27, 2026Michael Armitage, artista: «Goya es político y profundamente humanista. Siento que, de alguna manera, me persigue» marzo 27, 2026Putin declara agente extranjero al codirector del documental ‘Mr. Nobody contra Putin’, ganador del Oscar marzo 27, 2026Rusia declara ‘agente extranjero’ a Pável Talankin, codirector del documental crítico con la guerra en Ucrania que ganó el Oscar marzo 27, 2026Leonardo DiCaprio, el controvertido pero adorable último patriarca de Hollywood: “¿Qué tendría que hacer para dejar de gustarme?” marzo 27, 2026El Tribunal Supremo resuelve que dos cuadros de Goya encargados por la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla pertenecen al Estado marzo 27, 2026Disney rodará la adaptación con actores de ‘Enredados’ en la Comunidad Valenciana marzo 27, 2026Shakira anuncia dos nuevas fechas en Madrid, suma 11 conciertos y ya supera el récord de Bad Bunny en la capital marzo 27, 2026La casa de David
  • Entradas
  • Sobre Nosotros
  • Contacto
EscritoresdeÉlite | Todo lo que pase en la Élite lo contamos.
  • Arte
  • Cine
  • Televisión
  • Cultura
  • Libros
  • Teatro
  • Historia
  • Contacto
EscritoresdeÉlite | Todo lo que pase en la Élite lo contamos.
EscritoresdeÉlite | Todo lo que pase en la Élite lo contamos.
  • Arte
  • Cine
  • Televisión
  • Cultura
  • Libros
  • Teatro
  • Historia
  • Contacto
  • Entradas
  • Sobre Nosotros
  • Contacto
EscritoresdeÉlite | Todo lo que pase en la Élite lo contamos.
  Cine  Lo de Hans Zimmer es otro nivel
Cine

Lo de Hans Zimmer es otro nivel

marzo 27, 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Dijo una vez Woody Allen aquello de que cuando escuchaba más de media hora a Wagner le entraban ganas de invadir Polonia. Ojalá nunca acuda Donald Trump a un concierto de Hans Zimmer (Frankfurt, Alemania, 1957), porque quizá no quedaría un solo estado incólume sobre la faz de la tierra. No tiene pinta de que sus gustos (si es que los tiene) vayan por ahí. Y es una suerte para la humanidad. Tal es la intensidad, el sentido de la épica, la embargadora grandilocuencia de la música del compositor alemán, el Rey Midas de las bandas sonoras cinematográficas del siglo XXI: fue el primer concierto internacional que anunció el Roig Arena, mucho antes de estar completamente construido, incluso agotó todo el papel meses antes de su inauguración, y tras asistir a su espectáculo uno entiende perfectamente por qué. Por algo se llama The Next Level. Un año y medio de espera que valió la pena, desde luego.

Seguir leyendo

 Dijo una vez Woody Allen aquello de que cuando escuchaba más de media hora a Wagner le entraban ganas de invadir Polonia. Ojalá nunca acuda Donald Trump a un concierto de Hans Zimmer (Frankfurt, Alemania, 1957), porque quizá no quedaría un solo estado incólume sobre la faz de la tierra. No tiene pinta de que sus gustos (si es que los tiene) vayan por ahí. Y es una suerte para la humanidad. Tal es la intensidad, el sentido de la épica, la embargadora grandilocuencia de la música del compositor alemán, el Rey Midas de las bandas sonoras cinematográficas del siglo XXI: fue el primer concierto internacional que anunció el Roig Arena, mucho antes de estar completamente construido, incluso agotó todo el papel meses antes de su inauguración, y tras asistir a su espectáculo uno entiende perfectamente por qué. Por algo se llama The Next Level. Un año y medio de espera que valió la pena, desde luego. Seguir leyendo  

Más Noticias

“Los traumas también se transmiten a través del espacio”: los secretos de la casa que protagoniza una de las favoritas de los Oscar

marzo 14, 2026

Mario Casas: “Se me puso la etiqueta del actor que se quitaba la camiseta, pero gracias a ella he seguido trabajando”

marzo 14, 2026

De ‘La asistenta’ a ‘Hamnet’: la varita mágica de la generación Z que convierte libros en éxitos de taquilla

marzo 13, 2026

¿Quién ganará en los Premios Oscar?

marzo 14, 2026

Dijo una vez Woody Allen aquello de que cuando escuchaba más de media hora a Wagner le entraban ganas de invadir Polonia. Ojalá nunca acuda Donald Trump a un concierto de Hans Zimmer (Frankfurt, Alemania, 1957), porque quizá no quedaría un solo estado incólume sobre la faz de la tierra. No tiene pinta de que sus gustos (si es que los tiene) vayan por ahí. Y es una suerte para la humanidad. Tal es la intensidad, el sentido de la épica, la embargadora grandilocuencia de la música del compositor alemán, el Rey Midas de las bandas sonoras cinematográficas del siglo XXI: fue el primer concierto internacional que anunció el Roig Arena, mucho antes de estar completamente construido, incluso agotó todo el papel meses antes de su inauguración, y tras asistir a su espectáculo uno entiende perfectamente por qué. Por algo se llama The Next Level. Un año y medio de espera que valió la pena, desde luego.

Un enorme escenario con tres alturas (una para los instrumentos de cuerda, guitarras y banjo, otro para lapercusión –baterías, timbales, gongs– y otro para los vientos y los coros; tres pantallas (dos cenitales y una trasera), cerca de cien músicos en escena (yo solo atisbé a contemplar unos cuarenta a la vez, porque muchos de ellos entraban y salían, aunque las matemáticas no son lo mío), y la presencia de Zimmer a los teclados, la guitarra y (finalmente) el piano, un lujo porque no siempre está presente en todos los shows que llevan su nombre.

Un espectáculo de sonido y luz, transportado en más de una veintena de trailers, de más de tres horas de duración, que hizo que las 12.000 personas salieran extasiadas. Y creo que con razón. Servidor lleva muchos años asistiendo a infinidad de espectáculos musicales del más diverso pelaje, y pocas veces ha visto algo parecido. Tan impresionante, en el sentido más amplio de la palabra. Quizá no genere el síndrome de Stendhal, pero sí algo que se le parece bastante. Acostumbrado a la bendita imperfección de los bolos de pop y rock al uso (de los más diminutos a los másmasivos), la pulcritud en la ejecución de lo de Hans Zimmer y su enorme séquito resulta hasta intimidante. Acongoja, por no decir otra cosa. Sales de allí apabullado. Pisas la calle como si te hubieran sometido a un buen zarandeo, metido en una centrifugadora que te transporta mentalmente a diversas épocas y latitudes. En mayo de 2027 volverá este show al Roig Arena.

Un momento del espectáculo.María Carbonell

Hans Zimmer puede ser a la vez Vangelis, John Barry, John Williams, Gustav Mahler y PinkFloyd. Porque en su directo caben desde un inflamado solo de guitarra eléctrica a cargo de Guthrie Govan hasta una exhibición individual al cello por parte de Mariko Muranaka, sin pasar por alto el imponente despliegue de vocalistas principales que trae consigo: la mismísima LisaGerrard (Dead Can Dance) hechizando a la audiencia con Now We Are Free, de Gladiator (Ridley Scott, 2000), uno de los momentos cumbre de la noche, justo antes del receso de veinte minutos. Su particular muro de sonido es versátil. Ha servido para enaltecer con solvencia relatos de ciencia ficción, thrillers, dramas históricos, tramas criminales y de acción o epopeyasde súper héroes. Les ha insuflado épica, melancolía, intriga, reflexión, visceralidad o elocuencia, y es abrumadora la forma que tiene de reproducir todo eso sobre un escenario, evocando con fidelidad su exitoso canon de sinfonismo con brotes electrónicos y étnicos, ese minimalismo maximalista (si es que tal cosa es posible) tan de nuestro tiempo.

Dentro del terreno de los soundtracks, el alemán es lo más parecido que hay a una estrella de rock. Un compositor que anoche se mostró afable, encantado de rodar su espectáculo en Valencia como primera parada de su gira española, que se explayó al micro entre tema y tema, contando más de una anécdota con bastante miga (la de su charla con Christopher Nolan sobre la paternidad: “una vez nace tu primer hijo, ya siempre te miras a través de los ojos de él”), e interactuando constantemente con un elenco de músicos cuyo trabajo no dejó de ensalzar durante toda lanoche. Tiene pinta de ser un buen jefe.

Anoche nos llevó – y solo mencionaré un tema por película, que no quiero eternizar la lectura – por El Caballero Oscuro (Like a Dog ChasingCars), Dune (Paul’s Dream), Superman (What Are You Going to Do When You Are Not Savingthe World), Sherlock Holmes (Discombobulate), El Rey León (Circle of Life), Piratas del Caribe (Jack Sparrow) y, finalmente, Origen, abordando Time desde su piano. Rizó el rizo cuando vimos bajar un trapecio desde lo alto del recinto, al que se encaramó durante un buen rato una bailarina enfundada en una especie de maillot recubierto de espejitos como los de las bolas de las discotecas: una mezcla de pasmo y sudor frío.

 EL PAÍS

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
¿Qué ocurrió allí?
The Madison
Leer también
Arte

La invención del vasquismo del ‘Guernica’ de Picasso

marzo 27, 2026
Cultura

Repaso a la cartelera

marzo 27, 2026
Cultura

Michael Armitage, artista: «Goya es político y profundamente humanista. Siento que, de alguna manera, me persigue»

marzo 27, 2026
Cine

Putin declara agente extranjero al codirector del documental ‘Mr. Nobody contra Putin’, ganador del Oscar

marzo 27, 2026
Historia

Rusia declara ‘agente extranjero’ a Pável Talankin, codirector del documental crítico con la guerra en Ucrania que ganó el Oscar

marzo 27, 2026
Cine

Leonardo DiCaprio, el controvertido pero adorable último patriarca de Hollywood: “¿Qué tendría que hacer para dejar de gustarme?”

marzo 27, 2026
Cargar más

‘Proyecto salvación’: Una brillante, boba y feliz odisea en el espacio (***)

marzo 25, 2026

Daredevil: Born Again

marzo 25, 2026

La reacción de Kieran Culkin al no poder entregar el Oscar a un ausente Sean Penn

marzo 16, 2026

Kevin Anthony Merino Asanza debuta con una fábula de fantasía que invita a proteger lo esencial

diciembre 31, 2025

16 minutos y una vida

marzo 16, 2026

‘Una Casa Blanca’: el surrealismo de la administración Trump en formato ‘podcast’

marzo 25, 2026

Terry Mora plantea un debate social urgente desde la ficción contemporánea

febrero 9, 2026

María Elizabeth Harris Domínguez reivindica la amistad y el amor cotidiano a través de la narrativa emocional

enero 19, 2026

Habermas: el filósofo que creyó que convencer era posible

marzo 14, 2026

‘Els erms’, de Carlota Gurt: obsessió al pantà de Sau

marzo 26, 2026

    © 2024. EscritoredeÉlite. Todos los derechos reservados.
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad