Skip to content
  sábado 28 marzo 2026
Novedad
marzo 28, 2026Pedro Plaza Salvati, escritor venezolano: “Quedar atrapado en Venezuela fue como jugar un videojuego por etapas” marzo 28, 2026Fotos desgarradas para deconstruir el trauma pandémico de Mallorca marzo 28, 2026Víctimas, héroes y verdugos marzo 28, 2026‘Contra los foodies’, una gastronomía entre Instagram y Paul Bocuse marzo 28, 2026Trampantojo: Una modesta proposición marzo 28, 2026Los siete libros de la semana marzo 28, 2026Carolina Sarmiento: “Somos un animal que solo sobrevive en comunidad, cuidándonos” marzo 28, 2026Los héroes del fútbol dibujan su mayor hazaña marzo 28, 2026El hombre que ha estado en dos encrucijadas del diablo marzo 28, 2026Así es estar casada con un metahumano, según Alicia Framis: “Creo que es posible el amor sin cuerpo”
  • Entradas
  • Sobre Nosotros
  • Contacto
EscritoresdeÉlite | Todo lo que pase en la Élite lo contamos.
  • Arte
  • Cine
  • Televisión
  • Cultura
  • Libros
  • Teatro
  • Historia
  • Contacto
EscritoresdeÉlite | Todo lo que pase en la Élite lo contamos.
EscritoresdeÉlite | Todo lo que pase en la Élite lo contamos.
  • Arte
  • Cine
  • Televisión
  • Cultura
  • Libros
  • Teatro
  • Historia
  • Contacto
  • Entradas
  • Sobre Nosotros
  • Contacto
EscritoresdeÉlite | Todo lo que pase en la Élite lo contamos.
  Libros  Víctimas, héroes y verdugos
Libros

Víctimas, héroes y verdugos

marzo 28, 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Gisèle Pelicot es una víctima: fue violada por al menos 72 hombres captados en internet por su marido, que la drogaba hasta dejarla inconsciente y grababa las violaciones; en una entrevista, sin embargo, Pelicot declaró: “No quiero la etiqueta de víctima”. Christine Villemin es una víctima: el 16 de octubre de 1984 su hijo Grégory fue asesinado con cuatro años y, como Pelicot, se convirtió en una celebridad; en una entrevista, sin embargo, declaró: “Se diría que la gente envidia la desgracia que nos sucede”. ¿Es posible envidiar a una víctima? ¿Por qué una víctima no quiere que se la considere una víctima?

Seguir leyendo

 Gisèle Pelicot es una víctima: fue violada por al menos 72 hombres captados en internet por su marido, que la drogaba hasta dejarla inconsciente y grababa las violaciones; en una entrevista, sin embargo, Pelicot declaró: “No quiero la etiqueta de víctima”. Christine Villemin es una víctima: el 16 de octubre de 1984 su hijo Grégory fue asesinado con cuatro años y, como Pelicot, se convirtió en una celebridad; en una entrevista, sin embargo, declaró: “Se diría que la gente envidia la desgracia que nos sucede”. ¿Es posible envidiar a una víctima? ¿Por qué una víctima no quiere que se la considere una víctima? Seguir leyendo  

PALOS DE CIEGO
Columna

Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Si Pelicot es una heroína —y yo creo que lo es—, es precisamente por su rebeldía contra su condición de víctima

Gisèle Pelicot durante una sesión de fotos en París el pasado 4 de febrero. JOEL SAGET (AFP / Getty Images)
Javier Cercas

Gisèle Pelicot es una víctima: fue violada por al menos 72 hombres captados en internet por su marido, que la drogaba hasta dejarla inconsciente y grababa las violaciones; en una entrevista, sin embargo, Pelicot declaró: “No quiero la etiqueta de víctima”. Christine Villemin es una víctima: el 16 de octubre de 1984 su hijo Grégory fue asesinado con cuatro años y, como Pelicot, se convirtió en una celebridad; en una entrevista, sin embargo, declaró: “Se diría que la gente envidia la desgracia que nos sucede”. ¿Es posible envidiar a una víctima? ¿Por qué una víctima no quiere que se la considere una víctima?

En 2014 publiqué un libro donde contaba la historia asombrosa de Enric Marco, “el mayor impostor de la historia”, como lo llamó Mario Vargas Llosa: un hombre que durante años se hizo pasar por superviviente de un campo nazi y llegó a presidir la asociación española de antiguos deportados en los campos nazis sin haber permanecido encerrado un solo día en un campo nazi; una de las preguntas que me llevó a escribir aquel libro, titulado El impostor, era más o menos esta: ¿cómo es posible que nadie haya denunciado las mentiras de este hombre, que ha hablado en todos los foros y ha sido entrevistado por todo el mundo? ¿Cómo es posible que todos le creyeran? No hay solo una respuesta a esa pregunta, pero una de ellas es que Marco se presentaba como una víctima —una víctima del nazismo, del franquismo, de todo— y nadie tuvo el coraje de poner en cuestión a una víctima, porque las víctimas son los héroes de nuestro tiempo. En aquel mismo año 2014, Daniele Giglioli retomó esta idea. “La víctima es el héroe de nuestro tiempo”, escribió en Crítica de la víctima. “Ser víctima otorga prestigio, exige escucha, promete y fomenta reconocimiento, activa un potente generador de identidad, de derecho, de autoestima. Inmuniza contra cualquier crítica, garantiza la inocencia más allá de toda duda razonable”. Esta es la explicación de que, para asombro de la señora Villemin, hubiera gente que parecía envidiar su desgracia. “Todo el mundo quiere ser una víctima”, escribió Tzvetan Todorov, “pero nadie quiere haberlo sido”; en otras palabras: todo el mundo quiere disfrutar de las ventajas que otorga la condición de víctima, pero nadie quiere padecer los inconvenientes. Sobra decir que las víctimas —del nazismo, del franquismo, de la violencia sexual, de lo que sea— merecen todo el apoyo, la solidaridad, la atención y el respeto; pero las víctimas no son héroes, o no por fuerza. El héroe es activo: realiza voluntariamente un acto excepcional que lo convierte en una encarnación de la excelencia moral o ética, y lo vuelve acreedor de nuestra admiración y nuestra gratitud; la víctima es pasiva: involuntariamente es objeto de una violencia que la convierte en la encarnación de nuestro desvalimiento y la vuelve acreedora de nuestro respeto, nuestro afecto y nuestros cuidados. Por supuesto, hay víctimas, como la propia Pelicot, que se comportan con una dignidad que linda con el heroísmo, o que ingresa directamente en él; pero, si Pelicot es una heroína —y yo creo que lo es—, no lo es por su condición de víctima, sino precisamente por su rebeldía contra su condición de víctima, por el coraje de su lucha para que se haga justicia y ninguna mujer vuelva a padecer lo que ella padeció. Por lo demás, la perversión de convertir a las víctimas en héroes explica otra perversión, y es la facilidad con que, en nuestro tiempo, las víctimas se convierten en verdugos; basta pensar en el uso que sucesivos gobiernos israelíes han hecho de los seis millones de judíos asesinados durante la Segunda Guerra Mundial: han convertido a esas víctimas en una justificación o una excusa para transformarse en verdugos de miles y miles de palestinos.

Sí: hay que respaldar sin reservas a las víctimas; pero hay que desconfiar de quienes se presentan como víctimas: a menudo, no lo son (las víctimas están demasiado ocupadas intentando dejar de ser víctimas para presentarse como víctimas); a menudo, solo van de víctimas. Y quienes van de víctimas tienen más facilidad que nadie para convertirse en verdugos.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Más Noticias

Estos son los cinco finalistas que optan al millón de euros del premio Aena Narrativa

marzo 18, 2026

25 libros sobre la paternidad, la búsqueda del padre o su condena

marzo 16, 2026

Jürgen Habermas, la fecundidad de las Humanidades y la Teoría Crítica de la Sociedad

marzo 15, 2026

Los héroes del fútbol dibujan su mayor hazaña

marzo 28, 2026

Añadir usuarioContinuar leyendo aquí

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Sobre la firma

Javier Cercas

Javier Cercas nació en Ibahernando, Cáceres, en 1962. Es autor de 12 novelas que se han traducido a más de 30 idiomas y le han valido prestigiosos galardones nacionales e internacionales. Ha recibido, además, importantes premios de ensayo y periodismo, y diversos reconocimientos al conjunto de su carrera. Es miembro de la Real Academia Española.

Normas ›

Mis comentariosNormas

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Please enable JavaScript to view the <a href=»https://disqus.com/?ref_noscript» rel=»nofollow»> comments powered by Disqus.</a>

Más información

Archivado En

  • Opinión
  • Víctimas
  • Gisèle Pelicot
  • Caso Pelicot
  • Sociedad
  • Víctimas violencia género
  • Víctimas Franquismo
  • Víctimas guerra
  • Libros
  • Nazismo
  • Franquismo

Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí

 EL PAÍS

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
‘Contra los foodies’, una gastronomía entre Instagram y Paul Bocuse
Fotos desgarradas para deconstruir el trauma pandémico de Mallorca
Leer también
Libros

Pedro Plaza Salvati, escritor venezolano: “Quedar atrapado en Venezuela fue como jugar un videojuego por etapas”

marzo 28, 2026
Libros

Fotos desgarradas para deconstruir el trauma pandémico de Mallorca

marzo 28, 2026
Libros

‘Contra los foodies’, una gastronomía entre Instagram y Paul Bocuse

marzo 28, 2026
Libros

Trampantojo: Una modesta proposición

marzo 28, 2026
Libros

Los siete libros de la semana

marzo 28, 2026
Libros

Carolina Sarmiento: “Somos un animal que solo sobrevive en comunidad, cuidándonos”

marzo 28, 2026
Cargar más

Muere a los 91 años Gemma Cuervo, la incombustible actriz que encandiló a varias generaciones de espectadores

marzo 14, 2026

‘La grieta’: el aislamiento en un piso compartido

marzo 25, 2026

El especial de ‘La revuelta’ con Pedro Almodóvar ganó a ‘El hormiguero’ en audiencia tres meses después

marzo 20, 2026

Marta Jiménez Serrano, autora de ‘Oxígeno’: “Si no tenemos un suelo del que partir es muy difícil construir un hogar”

marzo 23, 2026

Los Premios Oscar 2026, en imágenes

marzo 16, 2026

Lo París

marzo 20, 2026

Lucía Solla sobre ‘Comerás flores’: “El mayor éxito de la novela es que se haya entendido a su protagonista”

marzo 24, 2026

Tres mujeres que ya son historia del cine con Sirat y ahora quieren un Oscar: «Españolas, mujeres, desconocidas… es increíble que estemos aquí»

marzo 14, 2026

Lorenzo Silva recrea la vida del general Campins, fusilado por mantenerse leal a la República

marzo 19, 2026

Muere Valerie Perrine, actriz de las dos primeras ‘Superman’ y nominada al Oscar por ‘Lenny’

marzo 23, 2026

    © 2024. EscritoredeÉlite. Todos los derechos reservados.
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad