Una mujer camina de espaldas por un paisaje andino. Su pelo, extraordinariamente largo, cae, mientras un mechón vuela con el viento entre dos grandes cactus que se alzan a ambos lados como antiguos guardianes, cerrándole el paso. El cabello parece otra forma de vegetación y sus hebras se asemejan a las estrías que recorren la planta.
Una mujer camina de espaldas por un paisaje andino. Su pelo, extraordinariamente largo, cae, mientras un mechón vuela con el viento entre dos grandes cactus que se alzan a ambos lados como antiguos guardianes, cerrándole el paso. El cabello parece otra forma de vegetación y sus hebras se asemejan a las estrías que recorren la planta. Seguir leyendo
Una mujer camina de espaldas por un paisaje andino. Su pelo, extraordinariamente largo, cae, mientras un mechón vuela con el viento entre dos grandes cactus que se alzan a ambos lados como antiguos guardianes, cerrándole el paso. El cabello parece otra forma de vegetación y sus hebras se asemejan a las estrías que recorren la planta.
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