Skip to content
  domingo 28 junio 2026
Novedad
junio 28, 2026Enrique Díaz Álvarez: “La tolerancia nació para encarar el fanatismo y hoy se asemeja más a la indolencia” junio 28, 2026En casa de Susumu Higa, el dibujante de manga antibélico que vive sin móvil ni coche junio 28, 2026El misterio de Agatha Christie: la autora más vendida, imitada e incomprendida de la literatura universal junio 28, 2026‘Rick y Morty’: el éxito de la inteligencia en tiempos idiotas junio 28, 2026Así es ‘Elle’, la serie nacida de ‘Una rubia muy legal’ junio 28, 2026Carreras de película junio 28, 2026Bill Pullman, el actor más tranquilo de Hollywood: “No ser conocido da mucho placer” junio 28, 2026Adriana Ugarte: “Cuando pensé que podría ser feliz sin ser actriz, amé esta profesión como nunca” junio 28, 2026Lo humano junio 27, 2026Luis Gordillo, en el laberinto sideral de la pintura
  • Entradas
  • Sobre Nosotros
  • Contacto
EscritoresdeÉlite | Todo lo que pase en la Élite lo contamos.
  • Arte
  • Cine
  • Televisión
  • Cultura
  • Libros
  • Teatro
  • Historia
  • Contacto
EscritoresdeÉlite | Todo lo que pase en la Élite lo contamos.
EscritoresdeÉlite | Todo lo que pase en la Élite lo contamos.
  • Arte
  • Cine
  • Televisión
  • Cultura
  • Libros
  • Teatro
  • Historia
  • Contacto
  • Entradas
  • Sobre Nosotros
  • Contacto
EscritoresdeÉlite | Todo lo que pase en la Élite lo contamos.
  Libros  Arte prerrománico, el tesoro mudéjar aragonés o la mezquita de Córdoba: el expolio de las inmatriculaciones
Libros

Arte prerrománico, el tesoro mudéjar aragonés o la mezquita de Córdoba: el expolio de las inmatriculaciones

junio 24, 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Todo comenzó el 19 de diciembre de 1946, fecha en la que el Boletín Oficial del Estado publicaba el decreto de la nueva redacción de la Ley Hipotecaria que autorizaba a la Iglesia católica a llevar a cabo el mayor expolio del patrimonio nacional de la historia de España. La norma franquista permitía a dicha Iglesia, la única religión reconocida y la oficial del Estado español, el registro de miles de fincas como si fuera una administración pública, sin documento alguno que acreditara su propiedad. Era el “privilegio franquista”.

Seguir leyendo

 Todo comenzó el 19 de diciembre de 1946, fecha en la que el Boletín Oficial del Estado publicaba el decreto de la nueva redacción de la Ley Hipotecaria que autorizaba a la Iglesia católica a llevar a cabo el mayor expolio del patrimonio nacional de la historia de España. La norma franquista permitía a dicha Iglesia, la única religión reconocida y la oficial del Estado español, el registro de miles de fincas como si fuera una administración pública, sin documento alguno que acreditara su propiedad. Era el “privilegio franquista”. Seguir leyendo  

Todo comenzó el 19 de diciembre de 1946, fecha en la que el Boletín Oficial del Estado publicaba el decreto de la nueva redacción de la Ley Hipotecaria que autorizaba a la Iglesia católica a llevar a cabo el mayor expolio del patrimonio nacional de la historia de España. La norma franquista permitía a dicha Iglesia, la única religión reconocida y la oficial del Estado español, el registro de miles de fincas como si fuera una administración pública, sin documento alguno que acreditara su propiedad. Era el “privilegio franquista”.

Así comienza la documentada investigación de Antonio Manuel Rodríguez Ramos, profesor de Derecho Civil de la Universidad de Córdoba, y Aristóteles Moreno Villafaina, periodista e investigador, El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia. La Mezquita de Córdoba y otros casos de libro (Akal, 2026).

Dos eran las razones que justificaban dicho privilegio: el agradecimiento por los servicios prestados por la jerarquía eclesiástica antes, durante y después del golpe de Estado y el que dicha jerarquía hubiera permitido el lema inscrito en las monedas españolas en curso: “Francisco Franco, Caudillo de España por la gracia de Dios”. Con él se reconocía el carácter sagrado del jefe del Estado y se legitimaba como gobernante a un militar golpista contra la democracia y a un dictador.

Más Noticias

Un ensayo de historia de las ideas (con música y novelas) para describir el desajuste contemporáneo

junio 17, 2026

‘La otra hermana Bennet’ encuentra su heroína en los márgenes de ‘Orgullo y prejuicio’

junio 16, 2026

Nunca ha sido sencillo el arte de matar, ni siquiera a un marido

junio 16, 2026

‘La bola’: el engaño más fascinante del periodismo español

junio 21, 2026

En 1998, 23 años después de la muerte del dictador, José María Aznar facilitó todavía más las cosas para que la Iglesia católica continuara con el saqueo de los bienes que no le pertenecían a través de dos normas que los autores del libro califican de “infames”: la Ley del Suelo y la Reforma Hipotecaria. Era el “privilegio aznarista”.

Ambos privilegios permitieron a la jerarquía católica inmatricular, sin título alguno de dominio, numerosos inmuebles de uso eclesiástico como el arte prerrománico asturiano, construido por los reyes astures entre los siglos VIII y X, el tesoro mudéjar aragonés, en cuya construcción participó la comunidad musulmana y cuya singularidad fue reconocida por la UNESCO; ermitas y casas rectorales de los payeses en Cataluña, la Giralda de Sevilla —convertida en “dependencia anexa”— y la mezquita de Córdoba, “las perlas arquitectónicas más espléndidas de Al Ándalus”; iglesias, catedrales…

El expolio no se limitó a inmuebles de uso eclesiástico, sino también a inmuebles sin vinculación religiosa alguna, como prados, cortijos, huertos, viviendas, plazas, campos de futbol, calles, cementerios, murallas, locales comerciales, plazas de garaje, pisos, frontones, parques, videoclubs, e incluso a bienes pertenecientes a congregaciones religiosas y cofradías. Así hasta 100.000 bienes pertenecientes al pueblo. Algunos de los bienes inmatriculados han sido vendidos a precio de mercado. Estos y otros expolios son analizados en detalle y con excelente documentación histórica y jurídica a lo largo de las páginas de este libro.

Pero uno de los casos más escandalosos en los que se centran los autores con rigor argumental es el de la mezquita de Córdoba, que el Cabildo inscribió el 2 de marzo de 2006 con el nombre de “santa iglesia Catedral” con total opacidad y deslealtad. La tesis del libro es que la mezquita fue siempre un edificio público, tanto en la época andalusí como tras la conquista castellana cuando fue reconocida como bien excepcional del patrimonio histórico nacional, de uso público en beneficio de la comunidad. Los autores demuestran documentalmente que la apelación de la Iglesia a la donación real de la mezquita nunca se produjo. No hubo donación, ni pudo haberla. Lo que hizo Fernando III fue una cesión de uso, no de propiedad.

La mezquita de Córdoba se degradó a bien privado el 2 de marzo de 2006 con la inmatriculación del Cabildo de la Catedral de Córdoba, que Rodríguez Ramos y Moreno Villafaina consideran una “aberración jurídica” y que fue objeto de una denuncia por la Plataforma Mezquita Catedral, Patrimonio de todxs, que recogió más de 400.000 firmas de toda España y de cientos de personas del mundo de la cultura para exigir la anulación de la apropiación ilegítima de un monumento fundamental del legado cultural de Córdoba.

Un monumento de este valor histórico y cultural incalculable no puede ser objeto del derecho de propiedad privada. Coincido con las preguntas y la respuesta de los autores: “¿De quién es el río Guadalquivir? ¿De quién es el Machu Pichu? ¿De quiénes son las pirámides de Egipto? No son de nadie, porque nos pertenecen a todas y todos”.

Al carecer el Cabido de título de propiedad de la Mequita, lo que procede es la nulidad, que debe ser declarada de oficio y en cualquier tiempo por dos razones: la flagrante inconstitucional sobrevenida y la vulneración del Convenio Europeo de Derechos Humanos. ¿Por qué, entonces, no se procede a la nulidad? Por la indolencia política y la pasividad de los ayuntamientos, de las instituciones públicas y de los gobiernos de turno, todos ellos rehenes de la Iglesia católica, así como por la ignorancia ciudadana y la pérdida de conciencia de lo público.

Resultado: se legitima el mayor expolio del patrimonio del Estado español por la voracidad “posesiva” de la jerarquía de la Iglesia católica, que actúa así contra el mandato evangélico: “No amontonéis tesoros en la tierra… No podéis servir a Dios y al Dinero” (Mt 6,19.24). El pecado de idolatría de los hebreos fue adorar al becerro de oro; el de la jerarquía de la Iglesia católica española es adorar al oro del becerro.

Antonio Manuel Rodríguez Ramos y Aristóteles Moreno Villafaina
Akal, 2026
448 páginas. 20 euros

Búsquelo en su librería

 EL PAÍS

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
El misterio despolarizador del fútbol
La migración no es un problema
Leer también
Libros

Enrique Díaz Álvarez: “La tolerancia nació para encarar el fanatismo y hoy se asemeja más a la indolencia”

junio 28, 2026
Cine

En casa de Susumu Higa, el dibujante de manga antibélico que vive sin móvil ni coche

junio 28, 2026
Libros

El misterio de Agatha Christie: la autora más vendida, imitada e incomprendida de la literatura universal

junio 28, 2026
Televisión

‘Rick y Morty’: el éxito de la inteligencia en tiempos idiotas

junio 28, 2026
Televisión

Así es ‘Elle’, la serie nacida de ‘Una rubia muy legal’

junio 28, 2026
Cine

Carreras de película

junio 28, 2026
Cargar más

Shahrbanoo Sadat, directora afgana: «El mundo occidental se escandaliza del machismo de los talibanes sin querer entender que el machismo ya estaba allí»

junio 20, 2026

La instalación «cuántica» de Laure Prouvost deslumbra en el Grand Palais de París

junio 20, 2026

Pietro Marcello, cineasta: “No creo en un artista que exista aparte del mundo, poseo una visión muy moral”

junio 17, 2026

Matías Fernández Grignoli sacude la narrativa romántica con su aclamado debut ‘La Chica de los Relojes’

junio 25, 2026

Lo que ocurrió sigue ocurriendo

junio 17, 2026

Te encontraré

junio 18, 2026

Oasis

junio 19, 2026

Miguel Ángel Gómez Ortiz explora los límites de la democracia en su nueva novela de ficción política 

junio 17, 2026

El inmerecido anonimato de James Burrows

junio 23, 2026

Félix Cuéllar consolida una voz literaria honesta y reflexiva con una obra que invita a replantearse el sentido de la vida

mayo 22, 2026

    © 2024. EscritoredeÉlite. Todos los derechos reservados.
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad