<p>Laurence des Cars ha dimitido como presidenta del Louvre, cuatro meses después del <a href=»https://www.elmundo.es/cultura/arte/2025/10/19/68f4ae2dfdddff077d8b456f.html»>espectacular robo de la joyas de Napoleón y la Emperatriz </a>que dejaron a la luz la falta de seguridad en el museo más visitado del mundo.<strong> «He cometido errores, pero he puesto en movimiento el Louvre»</strong>, declaró a Le Figaro la ya ex presidenta, que asumió el cargo en el 2021. «He llegado sin embargo a la conclusión que mi presencia no permite eliminar los obstáculos a la transformación y modernización del museo».</p>
Laurence Des Cars renuncia al cargo cuatro meses después del espectacular robo y tras una serie de escándalos. Macrón acepta la renuncia y la califica como «un acto de responsabilidad»
Laurence des Cars ha dimitido como presidenta del Louvre, cuatro meses después del espectacular robo de la joyas de Napoleón y la Emperatriz que dejaron a la luz la falta de seguridad en el museo más visitado del mundo. «He cometido errores, pero he puesto en movimiento el Louvre», declaró a Le Figaro la ya ex presidenta, que asumió el cargo en el 2021. «He llegado sin embargo a la conclusión que mi presencia no permite eliminar los obstáculos a la transformación y modernización del museo».
Des Cars presentó de hecho su dimisión al día siguiente del robo, pero el presidente Emmanuel Macron y la ministra de Cultura Rachida Dato le pidieron que siguiera en el cargo para impulsar el proyecto del Nuevo Renacimiento del Louvre, estimado en 800 millones de euros. Las presiones políticas se hicieron sin embargo insostenibles tras la investigación de una comisión parlamentaria y la auditoría del Tribunal de Cuentas que detectó graves deficiencias en la seguridad del museo.
El botín, estimado en 80 millones de euros, no fue recuperado, a excepción de la corona de la emperatriz Eugenia, que dejaron caer en su huida y que ha sido restaurada para su próxima exhibición en la galería Apolo, donde se perpetró el rono desde el balcón exterior y con la ayuda de una plataforma como las usadas en las mudanzas. Cinco sospechosos fueron detenidos como presuntos culpables.
El Palacio del Elíseo hizo pública la dimisión de Laurence des Cars a primera hora de la tarde del martes. El presidente Macron aceptó esta vez su renuncia y la calificó como «un acto de responsabilidad», al tiempo que destacó la cualificación profesional de Des Cars (historiadora del arte especializada en el siglos XIX):
Macron aceptó sin embargo en esta ocasión su marcha en aras de una «estabilidad institucional» para avanzar en la modernización del museo, con la creación de una nueva entrada al museo -tras la saturación de la Pirámide- y la habilitación de una sala propia para la Mona Lisa de Leonardo da Vinci.
«En las horas posteriores al robo presenté mi renuncia, pero me la negaron inmediatamente», declaró Laurence Des Cars. «La ministra de Cultura me pidió que aguantara la tormenta, y eso fue lo que hice. Pasé por este período con la cabeza fría, serena y orgullosa del trabajo realizado. Pero sostener la barra no es suficientes. Tenemos que avanzar y las condiciones para poder hacerlo no se cumplen».
La gestión de Des Cars ha sido muy cuestionada por los trabajadores del Louvre, que convocaron huelgas durante el verano y en la Navidades pasadas para denunciar la falta de personal y el deficiente estado de conservación del museo, que ha sufrido al menos dos incidentes por inundaciones en los últimos meses.
La ex presidenta del Louvre compareció en dos ocasiones en la Asamblea Nacional y fue duramente criticada por los diputaos Alexandre Portier y Alexis Corbière, al frente de la comisión parlamente que detectó una larga lista de deficiencias en la seguridad y en el mantenimiento del museo.
La policía parisina reveló la semana pasada la existencia de un presunto fraude en al venta de entradas, con una decena detenciones, entre ellos dos empleados del museo. La investigación sacó a la luz la existencia de una red organizada para cometer estafas a gran escala. La operación concluyó con la incautación de 130.000 euros en efectivo y 200.000 euros en cuentas bancarias.
El último incidente se ha producido esta semana, cuando varios activistas del grupo «Everyone Hates Elon» fueron capaces de sortear las medidas de seguridad y colgar dentro del museo la imagen del ex príncipe Andrés cuando fue detenido para prestar testimonio por haber facilitado supuestamente «información confidencial» al financiero y pederasta Jeffrey Epstein.
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