El cineasta Woody Allen (Nueva York, 90 años) se encuentra en Madrid para filmar su siguiente película, la 51ª de su larga trayectoria, cuyo rodaje iniciará el próximo lunes 5 de octubre y que en el título llevará el nombre de la capital española. En el acto de presentación, el director ha afirmado que la historia que escribió requería una “atmósfera diplomática” y que Madrid, una ciudad que ya conoce de otras visitas, parecía el lugar perfecto. “Es bonita, elegante, y parecía un lugar lógico para la historia”, ha dicho. Ha añadido que es una “comedia con romance, intriga, infidelidad… Con todos los ingredientes que hacen una buena historia, pero eso habrá que verlo cuando se haga la película y se junten todas las piezas, a ver si cumple mis expectativas”.
Ayuso y Almeida agradecen al director neoyorquino haber elegido la ciudad y la región para filmar su 51ª película | El cineasta presenta el rodaje de su película en la capital, que comenzará a rodar el día 5 de octubre
El cineasta Woody Allen (Nueva York, 90 años) se encuentra en Madrid para filmar su siguiente película, la 51ª de su larga trayectoria, cuyo rodaje iniciará el próximo lunes 5 de octubre y que en el título llevará el nombre de la capital española. En el acto de presentación, el director ha afirmado que la historia que escribió requería una “atmósfera diplomática” y que Madrid, una ciudad que ya conoce de otras visitas, parecía el lugar perfecto. “Es bonita, elegante, y parecía un lugar lógico para la historia”, ha dicho. Ha añadido que es una “comedia con romance, intriga, infidelidad… Con todos los ingredientes que hacen una buena historia, pero eso habrá que verlo cuando se haga la película y se junten todas las piezas, a ver si cumple mis expectativas”.
Sobre el título, ha dicho que hasta que no termine la película, no le pondrá uno. “Si uno tiene mucha confianza con lo que ha hecho, le pone un título agresivo; si está un poco asustado, uno más tentativo”, ha explicado.

En un acto institucional previo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, han agradecido al cineasta neoyorquino que haya elegido la ciudad y la región para su película. “Nos hace ilusión que sea Woody Allen quien colabora con su talento en este momento tan especial que vivimos en Madrid”, ha dicho la presidenta.
“Le ofrecimos rodar en Canarias, País Vasco o Navarra, por el tema fiscal”, contaba el productor Miguel Morales a EL PAÍS. Las tres autonomías son las habituales de los rodajes en España por los incentivos fiscales a los rodajes: estos son, por ley, 20 puntos porcentuales superiores a los del resto de España, por lo que decenas de rodajes se localizan allí cada año. “Como Woody quería una ciudad grande, le ofrecimos Bilbao, pero, en realidad, nos confesó que quería Madrid”, relata Morales. “Nos dijo que la ciudad le encantaba, que le gustaba su luz, su ambiente, sus calles, y que llevaba tiempo queriendo rodar allí”.

El Ayuntamiento y la Comunidad Autónoma de Madrid han dado en ayudas 1,5 millones de euros cada una, la diferencia que la productora debía asumir por rodar en Madrid, territorio con menos exenciones fiscales. Tanto el medio especializado Variety como el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) hablan de unos 14 millones de dólares (12 millones de euros), lo que implica que Ayuntamiento y Comunidad han financiado alrededor del 20% del filme.
La capital será la principal localización, con buena parte de las secuencias previstas en el centro de la ciudad, pero Aranjuez también tendrá presencia en la película. El reparto estará encabezado por Alexi Wasser, Jemima Kirke, el español Peter Vives, Marton Csokas y Jakob Oftebro. La producción contará además con un equipo técnico casi por completo español, y en el que participan varios profesionales con una larga trayectoria internacional: entre ellos, la diseñadora de vestuario Sonia Grande (que ya ha trabajado con Allen en otras de sus películas) y el mítico director de fotografía José Luis Alcaine (“Cuando le dijimos su nombre y vimos juntos algunos de sus trabajos, Woody se mostró entusiasmado”, cuenta Morales).
EL PAÍS
