Descubrí que Dolly Parton tenía una iniciativa de envío gratuito de libros infantiles para combatir el analfabetismo. Eso me hizo recordar mi lucha por adquirir el hábito lector. Pensaba que el problema era yo, hasta que coincidí con una profesora que proponía como lecturas a Susan E. Hinton e Isabel Allende. No solo las devoré, sino que me motivaron a descubrir más. Hoy tengo 33 años y la lectura es una de mis aficiones. Eso no me habría ocurrido si solo me hubieran impuesto las obras clásicas. Lo importante es que los niños y jóvenes no sientan rechazo hacia un libro abierto y elijan qué historia quieren vivir. La única mala literatura es aquella que se lee sin libertad. Gracias por tanto, profe.
Descubrí que Dolly Parton tenía una iniciativa de envío gratuito de libros infantiles para combatir el analfabetismo. Eso me hizo recordar mi lucha por adquirir el hábito lector. Pensaba que el problema era yo, hasta que coincidí con una profesora que proponía como lecturas a Susan E. Hinton e Isabel Allende. No solo las devoré, sino que me motivaron a descubrir más. Hoy tengo 33 años y la lectura es una de mis aficiones. Eso no me habría ocurrido si solo me hubieran impuesto las obras clásicas. Lo importante es que los niños y jóvenes no sientan rechazo hacia un libro abierto y elijan qué historia quieren vivir. La única mala literatura es aquella que se lee sin libertad. Gracias por tanto, profe. Seguir leyendo
Descubrí que Dolly Parton tenía una iniciativa de envío gratuito de libros infantiles para combatir el analfabetismo. Eso me hizo recordar mi lucha por adquirir el hábito lector. Pensaba que el problema era yo, hasta que coincidí con una profesora que proponía como lecturas a Susan E. Hinton e Isabel Allende. No solo las devoré, sino que me motivaron a descubrir más. Hoy tengo 33 años y la lectura es una de mis aficiones. Eso no me habría ocurrido si solo me hubieran impuesto las obras clásicas. Lo importante es que los niños y jóvenes no sientan rechazo hacia un libro abierto y elijan qué historia quieren vivir. La única mala literatura es aquella que se lee sin libertad. Gracias por tanto, profe.
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