Hace unos años me topé, en una revista de tendencias, con una entrevista a una artista multidisciplinar (y con multidisciplinar quiero decir rica) en la que hablaba de sus influencias, aficiones, guisos favoritos y mascotas (los hijos aún no habían llegado). La chica llevaba sus privilegios con gracia; no dijo nada llamativo… pero yo me acuerdo de ella. Como estaba muy ocupada con los viajes, la cerámica, el diseño de joyas y la pintura, aprovechaba el momento de pintar para ponerse alguna película clásica. Sin entrar en qué entendemos por cine clásico (que, según a quién preguntemos, se refiere a La diligencia, Tiburón o Pretty Woman), visualicé a esta mujer pintando un cuadro figurativo (un ciervo, un rostro femenino, unos pétalos) mientras, de fondo, se sucedían planos y sonidos.
Celebro cada película que no me permite hacer otra actividad porque esas son las películas de verdad
Hace unos años me topé, en una revista de tendencias, con una entrevista a una artista multidisciplinar (y con multidisciplinar quiero decir rica) en la que hablaba de sus influencias, aficiones, guisos favoritos y mascotas (los hijos aún no habían llegado). La chica llevaba sus privilegios con gracia; no dijo nada llamativo… pero yo me acuerdo de ella. Como estaba muy ocupada con los viajes, la cerámica, el diseño de joyas y la pintura, aprovechaba el momento de pintar para ponerse alguna película clásica. Sin entrar en qué entendemos por cine clásico (que, según a quién preguntemos, se refiere a La diligencia, Tiburón o Pretty Woman), visualicé a esta mujer pintando un cuadro figurativo (un ciervo, un rostro femenino, unos pétalos) mientras, de fondo, se sucedían planos y sonidos.
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