Skip to content
  lunes 5 octubre 2026
Novedad
octubre 5, 2026Las canciones de La Oreja de Van Gogh serán la base de ‘Puedes contar conmigo’, una película musical “con inspiración en ‘La La Land” octubre 5, 2026La lámpara de lectura que no molesta a quien duerme al lado octubre 5, 2026El país con más premios del mundo octubre 5, 2026‘La reina Kelly’: el excéntrico romanticismo que acabó con la carrera de Erich von Stroheim en el Hollywood mudo octubre 5, 2026John Banville: “Mis libros son pecados como acostarte con tu hermana, pero sin obispo que me perdone” octubre 5, 2026Maruja Torres: “No tengo el coño para equidistancias en este momento” octubre 5, 2026Alice Cooper, la gran farsa octubre 5, 2026“El ‘dark romance’ ha dejado de ser un género para adultos y se ha colado en las mochilas escolares”, avisa una lectora octubre 5, 2026Una buena cena de equipo octubre 5, 2026Historia de la oreja de ‘Terciopelo azul’, la obra maestra de David Lynch: “La tratábamos como a un personaje más porque lo era”
  • Entradas
  • Sobre Nosotros
  • Contacto
EscritoresdeÉlite | Todo lo que pase en la Élite lo contamos.
  • Arte
  • Cine
  • Televisión
  • Cultura
  • Libros
  • Teatro
  • Historia
  • Contacto
EscritoresdeÉlite | Todo lo que pase en la Élite lo contamos.
EscritoresdeÉlite | Todo lo que pase en la Élite lo contamos.
  • Arte
  • Cine
  • Televisión
  • Cultura
  • Libros
  • Teatro
  • Historia
  • Contacto
  • Entradas
  • Sobre Nosotros
  • Contacto
EscritoresdeÉlite | Todo lo que pase en la Élite lo contamos.
  Libros  La sal de la Tierra
Libros

La sal de la Tierra

octubre 4, 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

De cuando en cuando, Saida Lara me manda vídeos de sus vacas a WhatsApp. De Kendra, con un coqueto flequillo rubio, que acude corriendo a saludarla cada vez que llega al prao. O de Zara, pestañuda y preciosa, que también se apresura a buscar su caricia diaria y que, según Saida, “es la mejor escuchando. La de veces que me ha visto llorar… y reír…”. A mí no me extraña que las vacas celebren la presencia de Saida, ni los grillos, los mirlos, las hormigas, los carteros, los transportistas de cajas de refrescos, los médicos rurales, los vecinos y todo bicho viviente que le quede cerca, porque Saida es un lujo de la vida. La conocí por email primero y luego en persona hace un par de meses, cuando participé en un festival literario en Babia, un valle alto rodeado de montañas, una zona de León bellísima y retirada. En aquella ocasión me acerqué a su pueblo, Quintanilla de Babia (90 vecinos en invierno, el triple en verano), en donde ella ha montado una biblioteca. Con arrojo y entrega y añadiendo muchísimo trabajo a su afanosa y apretada vida.

Seguir leyendo

Más Noticias

La sal de la Tierra

octubre 4, 2026

Una buena cena de equipo

octubre 5, 2026

De nuevo el cuerpo de Lena Dunham: ya no se puede leer ‘Famesick’ de la misma manera

septiembre 23, 2026

“El ‘dark romance’ ha dejado de ser un género para adultos y se ha colado en las mochilas escolares”, avisa una lectora

octubre 5, 2026

 De cuando en cuando, Saida Lara me manda vídeos de sus vacas a WhatsApp. De Kendra, con un coqueto flequillo rubio, que acude corriendo a saludarla cada vez que llega al prao. O de Zara, pestañuda y preciosa, que también se apresura a buscar su caricia diaria y que, según Saida, “es la mejor escuchando. La de veces que me ha visto llorar… y reír…”. A mí no me extraña que las vacas celebren la presencia de Saida, ni los grillos, los mirlos, las hormigas, los carteros, los transportistas de cajas de refrescos, los médicos rurales, los vecinos y todo bicho viviente que le quede cerca, porque Saida es un lujo de la vida. La conocí por email primero y luego en persona hace un par de meses, cuando participé en un festival literario en Babia, un valle alto rodeado de montañas, una zona de León bellísima y retirada. En aquella ocasión me acerqué a su pueblo, Quintanilla de Babia (90 vecinos en invierno, el triple en verano), en donde ella ha montado una biblioteca. Con arrojo y entrega y añadiendo muchísimo trabajo a su afanosa y apretada vida. Seguir leyendo  

De cuando en cuando, Saida Lara me manda vídeos de sus vacas a WhatsApp. De Kendra, con un coqueto flequillo rubio, que acude corriendo a saludarla cada vez que llega al prao. O de Zara, pestañuda y preciosa, que también se apresura a buscar su caricia diaria y que, según Saida, “es la mejor escuchando. La de veces que me ha visto llorar… y reír…”. A mí no me extraña que las vacas celebren la presencia de Saida, ni los grillos, los mirlos, las hormigas, los carteros, los transportistas de cajas de refrescos, los médicos rurales, los vecinos y todo bicho viviente que le quede cerca, porque Saida es un lujo de la vida. La conocí por email primero y luego en persona hace un par de meses, cuando participé en un festival literario en Babia, un valle alto rodeado de montañas, una zona de León bellísima y retirada. En aquella ocasión me acerqué a su pueblo, Quintanilla de Babia (90 vecinos en invierno, el triple en verano), en donde ella ha montado una biblioteca. Con arrojo y entrega y añadiendo muchísimo trabajo a su afanosa y apretada vida.

Saida tiene 46 años, tres hijos entre los 4 y los 18 años y es ingeniera medioambiental. Justo antes de la pandemia su vida personal estaba “patas arriba”, y decidió asentarse definitivamente en su pueblo natal. “Aquí reencontré la paz y el amor, suena cursi pero fue así”. Sigue trabajando como ingeniera, haciendo cálculos de huella de carbono y cosas así para toda España, pero además tiene vacas y yeguas. Cuando se enteró de que el local de las viejas escuelas había sido rehabilitado, fue a hablar con el presidente de la junta vecinal y le propuso “la locura” de abrir una biblioteca. “Yo creo que me dio permiso pensando que no sería capaz, ja, ja”. Se pasó un año hablando con editoriales, asociaciones y escritores para pedirles libros y llegaron cajas y cajas que hubo que ordenar, registrar y clasificar. Hoy la biblioteca tiene 4.100 libros, entre adultos e infantiles, y sigue creciendo. En verano intentan que esté abierta todo el rato; sobre la mesa hay un registro y cada cual apunta el libro que se lleva, que puede devolver cuando quiera. En invierno llaman a Saida por teléfono y ella se acerca a abrir. Acuden también lectores de pueblos cercanos y además el local sirve para encuentros y actos sociales. Hay que vivir en una zona rural como Babia, con inviernos eternos, con una oferta cultural y de ocio casi inexistente, para comprender hasta qué punto este tipo de iniciativas son una puerta al mundo y a la vida. Por si fuera poco, la hija mediana de Saida, Celia, de 16 años, es una artista, una gran ilustradora, y con sus imágenes han creado un logotipo de Babia para vender merchandising de la comarca, preciosos objetos que se pueden ver y adquirir en el instagram @mirando_a_babia, y que además son una forma de que Celia “aprenda a gestionar su primer negocio propio como ilustradora”, dice Saida, que, como verás, es simplemente atómica.

Pero hay más. En julio colgué en mis redes un pequeño comentario sobre la biblioteca de Quintanilla y a raíz de eso me escribió Marta Arias, que está haciendo exactamente lo mismo en Mora de Luna, en la comarca de Luna, pegada a Babia y tan hermosa y remota como ella. Marta tiene 59 años y también es ingeniero (ella prefiere usar el masculino). Trabaja en Madrid, pero con un esfuerzo ímprobo y la ayuda de sus hijas de 16 y 19 años ha arreglado la pequeña escuela a la que asistía su padre de pequeño en Mora de Luna, y con donaciones de muebles y libros ha creado una biblioteca. Por ahora tiene 1.000 volúmenes, también crecederos. Marta abre el local los fines de semana y sube casi todos, incluso en invierno, lo que me parece una increíble proeza, porque hasta Madrid hay 372 kilómetros. En verano, sus hijas la mantienen abierta todos los días. Hace poco me mandó, toda orgullosa, y con razón, el cartel del primer acto cultural que han celebrado, una mesa redonda sobre la historia de las mujeres en León.

Y si esto sucede en un rinconcito de las montañas de este país, ¿cuántas más iniciativas formidables puede haber por ahí escondidas? Las geniales Saida y Marta son la antítesis del famoso: en vez de chisporrotear con vacuidad de bengalas, ellas, en la oscuridad, hacen y hacen. Siempre he creído que las bibliotecas son el esqueleto de una sociedad: sin esos huesos, los países no se mantienen en pie. En nuestro mundo tenebroso, estas mujeres son la sal de la Tierra. Es la gente así quien va a salvarnos.

 EL PAÍS

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
“Hem tornat”: identitat i política de la nova generació del Barça
De simpáticos juguetes a inquietantes criaturas en una pasarela: ¿cuándo empezaron a asustarnos los robots?
Leer también
Cine

Las canciones de La Oreja de Van Gogh serán la base de ‘Puedes contar conmigo’, una película musical “con inspiración en ‘La La Land”

octubre 5, 2026
Libros

La lámpara de lectura que no molesta a quien duerme al lado

octubre 5, 2026
Cine

El país con más premios del mundo

octubre 5, 2026
Cine

‘La reina Kelly’: el excéntrico romanticismo que acabó con la carrera de Erich von Stroheim en el Hollywood mudo

octubre 5, 2026
Libros

John Banville: “Mis libros son pecados como acostarte con tu hermana, pero sin obispo que me perdone”

octubre 5, 2026
Libros

Maruja Torres: “No tengo el coño para equidistancias en este momento”

octubre 5, 2026
Cargar más

John Alejandro Rodríguez Quintero revoluciona el thriller geopolítico con el lanzamiento de ‘RSP: Protocolo Operación Team Bastardos – La Caída del KKS’

julio 9, 2026

Mike Leigh entrega una obra maestra a la Concha de Oro del Festival de San Sebastián

septiembre 26, 2026

El nuevo hito de Kenny Ruiz: primer español en el manga japonés y, ahora, en crear una historia de ‘Star Wars’

septiembre 28, 2026

Adania Shibli i la dificultat d’escriure honestament sobre Palestina

septiembre 24, 2026

SHEYLA CAAMAÑO FERNÁNDEZ PUBLICA ‘EL PEQUEÑO MUNDO DE ISLA’, UNA HISTORIA SOBRE EL VALOR DE SER UNO MISMO Y ABRAZAR LAS DIFERENCIAS

agosto 28, 2026

Pangram, una herramienta casi infalible para detectar textos y novelas creadas por IA

septiembre 24, 2026

Muere Gonzalo Suárez, referente del cine y la literatura españoles, a los 92 años

septiembre 29, 2026

La catarsis de Javier Cámara y Pablo Remón: «Lo único que nos importa es cambiarle la vida a la gente que entra al teatro»

septiembre 24, 2026

Maricarmen, tus hijas no estaban en el ‘afterhour’

septiembre 28, 2026

Pablo Larraín ilustra en ‘Mis muertos tristes’ una Argentina fantasmal y traumatizada nacida de la escritura de Mariana Enriquez

septiembre 22, 2026

    © 2024. EscritoredeÉlite. Todos los derechos reservados.
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad