La tortilla de patatas está más rica al día siguiente de hacerla. El pescado rebozado, también. La fideuá que hice el pasado domingo estaba deliciosa el miércoles. Pero lo de este viernes en De viernes, el belenazo tan esperado y deseado por casi todos, tuvo un poco el sabor de lo recalentado. De lo recalentado desde hace 27 años, los que tiene Andrea Janeiro Bazán, que anoche se hizo un poco carne y comunicado a través de su madre, doña Belén Esteban Menéndez. El programa tuvo un 18,7% de share. Ma-ra-vi-llo-so, que diría la Pantoja.
La Esteban es imprescindible en la historia reciente de España. Conocida por todos, hasta por los de la pinza en la nariz al hablar de estas cosas, ha sido generosa en sus alegrías y sobre todo en sus enfados. Demostró enseguida que está muy por encima de un noviazgo que duró lo justo
La tortilla de patatas está más rica al día siguiente de hacerla. El pescado rebozado, también. La fideuá que hice el pasado domingo estaba deliciosa el miércoles. Pero lo de este viernes en De viernes, el belenazo tan esperado y deseado por casi todos, tuvo un poco el sabor de lo recalentado. De lo recalentado desde hace 27 años, los que tiene Andrea Janeiro Bazán, que anoche se hizo un poco carne y comunicado a través de su madre, doña Belén Esteban Menéndez. El programa tuvo un 18,7% de porcentaje de audiencia. Ma-ra-vi-llo-so, que diría la Pantoja.
La Esteban es imprescindible en la historia reciente de España. Conocida por todos, hasta por los de la pinza en la nariz al hablar de estas cosas, ha sido generosa en sus alegrías y sobre todo en sus enfados. Demostró enseguida que está muy por encima de un noviazgo que duró lo justo y de una hija que a día de hoy sigue siendo anónima, pero que ha decidido negar aquello de que quien calla, otorga. La historia de este país la cuentas con las frases de Belén y eso es algo que mantendré hasta que alguien me cierre los ojos.
Al programa le pusieron música épica y lacrimógena, como en los buenos momentazos televisivos. Y Belén lo dio casi todo, porque para eso la semana que viene estará en el plató, en riguroso directo, delante de amigos y de algunos de sus verdugos. Y será ahí cuando sepamos si este plato sigue siendo comestible o es hora de dejar de ver a los que fueron ídolos de una vez por todas. Aunque anoche entró por teléfono para decir que había estado muy nerviosa viéndose a sí misma pero que bueno, que ya estaba más tranquila. Luego se enzarzó un poquito con dos de las presentes en plató, pero conteniéndose. Sabe mejor que nadie que lo bueno, y ojalá sea así, está por llegar.
Belén sigue teniendo esa capacidad de convertir lo cotidiano en gag. Se despide de su vecina Nuria cuando sale de su casa y se sube al coche de producción. Porta un bolso de bandolera y una bolsa de la marca Nude Project, que es esa marca por la que hace cola parte de la generación Z. “La única corona que tengo es la del Happy Meal”, dijo sentada en una sillita de reina delante de Santi Acosta. Y ahí se me puso un poquito la piel de gallina ante semejante hallazgo. Una, que es fácilmente impresionable. A Jesús Janeiro, aka Jesulín de Ubrique, si acaso es necesario el detalle, lo denominó “el hombre invisible” y “el hombre fantasma”. Bien ahí también. Con respecto a la graduación de su hija, en la que obtuvo matrículas de honor, nos regaló esto: “Yo no sé cómo ha salido tan lista, porque entre el hombre invisible y la madre que tiene….”. Ahí la quise mucho. Como entonces. Como siempre.
Fueron dos horas y media de frases de ella y los comentarios de los colaboradores, cosas que ya hemos escuchado como los feos en Ambiciones y fuera de ahí. Las pullas como María José Campanario y la entrada de Julia Janeiro en el business. Aparecieron personajes que una desconocía, como Patricia, la secretaria del empresario José Luis López Fernández, El Turronero, y otras ya famosísimas, como la decoradora del bautizo de Andrea, que al parecer intimó con el torero ese mismo día. Emergieron figuras imprescindibles de esta historia, como Carmen Bazán, abuela paterna, y para Belén, “la yaya del campo”, la tía paterna de Andrea, Carmen, “la tita Mamen”. Y el abuelo paterno, Humberto Janeiro, que al parecer plantó fresas en una finca y el lema que quiso poner para comercializarlas fue: “Si quieres mantener el figurín, cómete la fresa de Jesulín”. Cero dudas de que somos el mejor país.
La sensación final es que lo de anoche fue para los no cafeteros, para los que no han prestado apenas atención a la de San Blas en todo este tiempo. Para los que sí, y además con fervor, supo un poco a eso, a lo de siempre, a lo recalentado. Aunque aún tenga sabor. Y sabedores de que el responsable de todo esto es ese que no habla. El hombre invisible, el hombre fantasma.
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