Máxim Maximóvich Isaiev, alias Stierliz, no es un espía cualquiera. Protagonista o coprotagonista de 14 historias escritas en un margen de 25 años por Yulián Semiónov, su nombre representa incluso una forma de ser en Rusia. Desde que en 1966 publicara No se necesita contraseña, se calcula que ha vendido unos 100 millones de copias entre la antigua Unión Soviética y Rusia. Quién sabe. Lo que resulta indiscutible es su elevación a los altares de la cultura popular a partir de la serie de televisión 17 instantes de una primavera, maravilloso título que remite a una novela de Semiónov de idéntico nombre publicada en España, como el resto de las que traemos a este espacio, por Hoja de Lata (también disponibles en audiolibro, junto a dos del ciclo Expansión, en Storytel). En ella se aborda la culminación del trabajo de infiltración de Stierlitz en la jerarquía nazi cuando faltan poco más de dos semanas para su caída. Quienes estén interesados en el desarrollo del personaje, deberían empezar por esa.
Máxim Maximóvich Isaiev, alias Stierliz, no es un espía cualquiera. Protagonista o coprotagonista de 14 historias escritas en un margen de 25 años por Yulián Semiónov, su nombre representa incluso una forma de ser en Rusia. Desde que en 1966 publicara No se necesita contraseña, se calcula que ha vendido unos 100 millones de copias entre la antigua Unión Soviética y Rusia. Quién sabe. Lo que resulta indiscutible es su elevación a los altares de la cultura popular a partir de la serie de televisión 17 instantes de una primavera, maravilloso título que remite a una novela de Semiónov de idéntico nombre publicada en España, como el resto de las que traemos a este espacio, por Hoja de Lata (también disponibles en audiolibro, junto a dos del ciclo Expansión, en Storytel). En ella se aborda la culminación del trabajo de infiltración de Stierlitz en la jerarquía nazi cuando faltan poco más de dos semanas para su caída. Quienes estén interesados en el desarrollo del personaje, deberían empezar por esa. Seguir leyendo
Máxim Maximóvich Isaiev, alias Stierliz, no es un espía cualquiera. Protagonista o coprotagonista de 14 historias escritas en un margen de 25 años por Yulián Semiónov, su nombre representa incluso una forma de ser en Rusia. Desde que en 1966 publicara No se necesita contraseña, se calcula que ha vendido unos 100 millones de copias entre la antigua Unión Soviética y Rusia. Quién sabe. Lo que resulta indiscutible es su elevación a los altares de la cultura popular a partir de la serie de televisión 17 instantes de una primavera, maravilloso título que remite a una novela de Semiónov de idéntico nombre publicada en España, como el resto de las que traemos a este espacio, por Hoja de Lata (también disponibles en audiolibro, junto a dos del ciclo Expansión, en Storytel). En ella se aborda la culminación del trabajo de infiltración de Stierlitz en la jerarquía nazi cuando faltan poco más de dos semanas para su caída. Quienes estén interesados en el desarrollo del personaje, deberían empezar por esa.
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