Entre el procaz surrealismo animado de las películas de Bill Plympton y el atrevimiento cafre de los chavales de South Park, hay un hueco en el que encajar una película tan singular, libre, desigual, escatológica y directa como Jim Queen, debut en el largometraje animado para adultos de los franceses Marco Nguyen y Nicolas Athane. Una sátira social sobre el mundo homosexual masculino parisiense en forma de comedia musical, con una premisa asombrosa: un peligroso virus llamado “heterosis” recorre los ambientes gais, contagiando a los homosexuales con el germen de la heterosexualidad, y el peligro de convertirse en una emergencia sanitaria.
El largometraje animado de Marco Nguyen y Nicolas Athane acude en demasiadas ocasiones al trazo grueso, pero contiene atractivos para atrapar a un público amplio
Entre el procaz surrealismo animado de las películas de Bill Plympton y el atrevimiento cafre de los chavales de South Park, hay un hueco en el que encajar una película tan singular, libre, desigual, escatológica y directa como Jim Queen, debut en el largometraje animado para adultos de los franceses Marco Nguyen y Nicolas Athane. Una sátira social sobre el mundo homosexual masculino parisiense en forma de comedia musical, con una premisa asombrosa: un peligroso virus llamado “heterosis” recorre los ambientes gais, contagiando a los homosexuales con el germen de la heterosexualidad, y el peligro de convertirse en una emergencia sanitaria.
Quizá demasiado arrimada al cliché de ambos mundos, pero con puntual y desinhibida gracia, Jim Queen está protagonizada por un influencer con 20 millones de seguidores, adicto al gimnasio y a las proteínas, que se desenvuelve en un círculo atado a OnlyFans, TikTok, la cultura de club nocturno, las drogas recreativas y la fornicación, y por un adolescente retraído que no acaba de salir del armario, enmadrado por una progenitora rica, aristocrática y homófoba. La pandemia entre los gais, con ecos de aquellas primeras conclusiones terribles y falsas del sida como plaga centrada en su mundo, puede tener un fondo serio, pero Nguyen y Athane articulan su historia con una loable capacidad para reírse con sus personajes e incluso de su propia película, en la que hay palos para todos.

Frente a los lugares comunes sobre el planeta hetero (de la querencia por mudarse a una casita en las afueras a la fobia al orgasmo anal), la pareja artística de directores impone también una larga retahíla de clichés homosexuales, incluidas las llamadas mariliendres (para los no iniciados: la chica o mujer que frecuenta de forma casi exclusiva las amistades y el ambiente homosexual masculino). Sin embargo, quizá lo más interesante sea que, dentro de una evidente celebración homosexual y de una invitación a la tolerancia global, los autores también atizan a los habitantes de un círculo en el que ir en chanclas con calcetines puede suponer ir a la moda. Así, aunque siempre se reclame amor y tolerancia, hay pasajes en los que se muestran actitudes de brutal intolerancia incluso dentro del ambiente queer, un reducto configurado a partir de distintos escalafones, según su físico y sus aptitudes (y actitudes). Una escalera clasista en la que no todos practican el respeto debido y cacareado, con “los feos” como uno de los peldaños más bajos.
De animaciones sencillas o casi toscas, dibujos de trazo casi infantil con los perfiles delineados, encuadres muy expresivos y apuntes notablemente conceptuales, Jim Queen acude en demasiadas ocasiones al trazo grueso (y ya no hablamos de la forma, sino del fondo), inclusive el lenguaje. Pero, aun pareciendo eso que se suele llamar una “película de nicho” (destinada solo a los que se puedan sentir identificados), contiene suficientes atractivos como para atrapar a un público más amplio y osado. Hallazgos como ese personaje llamado Glamidia, a medio camino entre el hada madrina y la bruja de Blancanieves, o la organización de la Gaystapo, cazadores de heteropositivos que usan la tortura para curarlos, dan cuenta de una creatividad artística, cultural y social de innegable atractivo.
Dirección: Marco Nguyen, Nicolas Athane.
Intérpretes: François Sagat, Jérémy Gillet, Philippe Catherine (voces).
Género: comedia musical animada. Francia, 2026.
Duración: 85 minutos.
Estreno: 4 de septiembre.
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