De todas las barbaries que se ceban con los demás, creo que la que más maltrata el ánimo de la gente son los atentados terroristas. E incluyo el terrorismo de Estado en el que, atendiendo a razones imperdonables, los legitimados verdugos se ceban a bombazos, que pretenden cínicamente legitimar, con escuelas y hospitales, supuesto refugio para los más débiles y desamparados.
De todas las barbaries que se ceban con los demás, creo que la que más maltrata el ánimo de la gente son los atentados terroristas. E incluyo el terrorismo de Estado en el que, atendiendo a razones imperdonables, los legitimados verdugos se ceban a bombazos, que pretenden cínicamente legitimar, con escuelas y hospitales, supuesto refugio para los más débiles y desamparados. Seguir leyendo
De todas las barbaries que se ceban con los demás, creo que la que más maltrata el ánimo de la gente son los atentados terroristas. E incluyo el terrorismo de Estado en el que, atendiendo a razones imperdonables, los legitimados verdugos se ceban a bombazos, que pretenden cínicamente legitimar, con escuelas y hospitales, supuesto refugio para los más débiles y desamparados.
EL PAÍS
