A pesar de coincidir de lleno con las fiestas de la Mercè o, quizá también por eso, la edición número 44 de La Setmana del Llibre en Català cerró ayer con cifras de récord: un 12% más de facturación respecto al año anterior y una caja provisional que ronda el millón de euros, según las estimaciones. Después de tres años en el paseo de Lluís Companys, en el centro de Barcelona, parece que la feria del libro en catalán ha encontrado su mejor emplazamiento para llegar a un público numeroso: alrededor de 130.000 personas han pasado por aquí durante los diez días que ha durado, sin que la lluvia, por incomparecencia, haya chafado ni un minuto de la programación.
El festival literario ha durado diez días en el Passeig de Lluís Companys de Barcelona
A pesar de coincidir de lleno con las fiestas de la Mercè o, quizá también por eso, la edición número 44 de La Setmana del Llibre en Català cerró ayer con cifras de récord: un 12% más de facturación respecto al año anterior y una caja provisional que ronda el millón de euros, según las estimaciones. Después de tres años en el paseo de Lluís Companys, en el centro de Barcelona, parece que la feria del libro en catalán ha encontrado su mejor emplazamiento para llegar a un público numeroso: alrededor de 130.000 personas han pasado por aquí durante los diez días que ha durado, sin que la lluvia, por incomparecencia, haya chafado ni un minuto de la programación.
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