Hasta hace unas semanas, el realizador audiovisual Pau Sanclemente creía que su primer proyecto como productor cinematográfico, el documental Sucia, era un relato de alcance local. En la película, la actriz y dramaturga Bàrbara Mestanza (Barcelona, 35 años) vuelve a narrar la agresión sexual que sufrió en 2015 por parte de un masajista y el duro proceso judicial que ha atravesado en los últimos años. Es la extensión de su personal obra de teatro, que ha recorrido España, y de un posterior libro, que explica el coste emocional y económico que implica una denuncia por agresión sexual. “Es una historia contada en un 80% en catalán y que habla de un sistema judicial muy concreto, ya que en los casos de violencia de género es distinto incluso entre las comunidades autónomas españolas”, cuenta Sanclemente horas antes de que este viernes la película se proyecte en el Mallorca Atlántida Film Festival.
Un largometraje que narra la agresión sexual que sufrió la actriz Bàrbara Mestanza llega al Mallorca Atlántida Film Festival tras ganar un premio en el Sheffield DocFest, lo que le convierte en elegible para los galardones de la Academia de Hollywood
Hasta hace unas semanas, el realizador audiovisual Pau Sanclemente creía que su primer proyecto como productor cinematográfico, el documental Sucia, era un relato de alcance local. En la película, la actriz y dramaturga Bàrbara Mestanza (Barcelona, 35 años) vuelve a narrar la agresión sexual que sufrió en 2015 por parte de un masajista y el duro proceso judicial que ha atravesado en los últimos años. Es la extensión de su personal obra de teatro, que ha recorrido España, y de un posterior libro, que explica el coste emocional y económico que implica una denuncia por agresión sexual. “Es una historia contada en un 80% en catalán y que habla de un sistema judicial muy concreto, ya que en los casos de violencia de género es distinto incluso entre las comunidades autónomas españolas”, cuenta Sanclemente horas antes de que este viernes la película se proyecte en el Mallorca Atlántida Film Festival.
Las cosas han cambiado mucho desde que el proyecto creado con 117.000 euros ganara el pasado marzo el Premio del Público y la Mención Especial del Jurado en la 29ª edición del Festival de Málaga. Se estrenará en salas de cine españolas el 20 de noviembre y, semanas después, saltará al catálogo de Filmin. La plataforma, además de organizadora de este certamen balear, ha sido junto a la cadena autonómica catalana TV3 de los primeros apoyos que encontró esta película, financiada a pulso durante años y que se fue construyendo sin un final cerrado, a medida que ocurrían los acontecimientos que su protagonista iba documentando con su cámara. Lo más sorprendente es que al largometraje protagonizado por Bàrbara Mestanza y codirigido junto con Marc Pujolar se le han abierto las puertas a los premios Oscar.
Ganar hace unas semanas el Grand Jury Award de la International Competition en el Sheffield DocFest 2026, uno de los premios más relevantes del circuito internacional de cine documental, hace que sea elegible para la consideración de los galardones de la Academia de cine de Hollywood. Es algo que ha ocurrido con muy pocos documentales en la historia del cine español. El jurado reconoció “la fuerza de su propuesta cinematográfica y la valentía de su relato”.

Además de Málaga, Sucia ha pasado con éxito por el Festival de Cine y Derechos Humanos de San Sebastián y el D’A de Barcelona. También ha logrado una Mención Especial del Jurado en el festival de Las Palmas de Gran Canaria. Pero, después de ganar el máximo galardón de Sheffield, la bandeja de entrada del correo electrónico de su productor se llenó de nuevas oportunidades. Esa victoria ha ayudado a despertar las ventas internacionales y a generar el interés de otros festivales internacionales, “incluso de algunos que anteriormente no habían seleccionado el documental”, comenta Sanclemente.
“Sheffield es una ciudad pequeña cuyo centro está tomado por el festival. Nos quedamos en shock al ver que mucha gente que había estado en la primera proyección nos paraba por la calle para decirnos que había quedado impactada al conocer la historia de Bàrbara. Ver por vez primera cómo el relato resonaba en el extranjero, independientemente de la lengua, fue mucho más sorprendente que incluso ganar el premio”, confiesa el productor.
La directora y protagonista de Sucia remarca “que este documental no tiene imágenes con paisajes increíbles, ni una fotografía emocionante”. “Trata de un tema que a veces genera miedo o rechazo, porque toca las profundidades de nuestra estructura como sociedad”. Mestanza admite a su paso por el Mallorca Atlàntida Film Fest su intención inicial: “Sentir que contribuíamos de alguna forma a que las cosas en ese aspecto se movieran y generaran un cambio”.

“Desde verano de 2025, habíamos optado a todos los grandes festivales a los que creíamos que podíamos optar, algunos específicos de documentales y otros no”, recapitula su productor. Sheffield fue el primero fuera de España que incluyó Sucia en su programa. “Como productor principiante, me he tirado a la piscina al postular por mi cuenta a los grandes festivales, pero nos hemos dado cuenta de que es muy importante trabajar bien con las instituciones cercanas, en nuestro caso, Catalan Films, que ha sido un gran apoyo”, dice.
En un principio, Sanclemente solo se postuló a ayudar al dúo de directores a encontrar entre sus contactos a alguien que les produjera el proyecto. Cierto sentimiento de rabia le llevó a ser él mismo quien terminara haciéndolo con su empresa, Indiana Films, y un presupuesto muy reducido. “Cuando comenzamos a visitar a las productoras, hace unos seis años, para proponerles la idea, nos soltaban frases como ‘No me creo a esa chica’, ‘No llora lo suficiente’, ‘No entiendo por qué hace esto’… Otros nos decían que volviéramos a verlos cuando la película estuviera ya terminada”.
Para poder avanzar en una posible y todavía lejana carrera a los Oscar, Sucia necesita de su apoyo en Norteamérica, en forma de distribuidora. “Pero la película está empezando a ser lo que nosotros queríamos, que es una herramienta que, de alguna forma u otra, puede ser útil para otros. Sentimos que ya hemos cumplido con nuestro objetivo”, celebra Mestanza.
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