Desde este lunes y hasta el jueves, hay nueva Fiesta del Cine, en su edición otoñal. Durante esos cuatro días de la XXVII edición, en la mayor parte de las salas españolas, unos 330 complejos cinematográficos, se puede ir al cine por 3,50 euros.
De ‘La bola negra’ a ‘Naza’, pasando por ‘Resident Evil, ‘Coyote vs. Acme’, ‘Ceniza en la boca’ o la restauración de ‘Los demonios’, hay numerosos títulos en cartelera para estos cuatro días
Desde este lunes y hasta el jueves, hay nueva Fiesta del Cine, en su edición otoñal. Durante esos cuatro días de la XXVII edición, en la mayor parte de las salas españolas, unos 330 complejos cinematográficos, se puede ir al cine por 3,50 euros.
En esta ocasión, La bola negra, de Javier Ambrossi y Javier Calvo, es una de las películas más llamativas en cartelera, y acaba de adelantar a Torrente presidente como la película española más vista de 2026 y como la cuarta película española más taquillera de la historia en salas españolas. Con el drama de los Javis arranca este repaso a algunos de los filmes disponibles en la cartelera.

‘La bola negra’. La bola negra es un filme muy ambicioso, con estructura monumental y un espíritu tan poético como épico, que ha sabido enganchar al público. A este drama en el que se cruzan tres historias de tres épocas (1932, 1937 y 2017) en las que Federico García Lorca cose las tramas, le está llegando ahora su recorrido en salas estadounidenses, donde está calando el mensaje que desde Cannes repiten sus dos directores y guionistas, Javier Calvo y Javier Ambrossi: “Lorca no es una quimera, no es una idea, fue una persona. Y a Federico García Lorca lo asesinaron por maricón. Es muy importante reivindicar que la historia no es una línea de texto; la historia, como dice la hispanista que encarna Glenn Close, son personas”.

‘Resident Evil’. Zach Cregger, el director de Weapons, ha creado un nuevo festín del terror en Resident Evil, una especie de reinicio absoluto de la saga inspirada en la franquicia de videojuegos de la marca japonesa Capcom. Como contaba Javier Ocaña en su crítica, “Cregger maneja el tempo de la secuencia y del gag, del montaje y de la confluencia de elementos en el plano, de un modo espeluznante”.

‘NAZA’. Uno de los documentales del año, codirigido por Yuval Abraham y por Rachel Szor. Ambos ya ganaron el Oscar al mejor largometraje documental con No Other Land, que también codirigieron Basel Adra y Hamdan Ballal, y si aquel filme supuso un terremoto político y social, NAZA, el acrónimo en hebreo de daños colaterales, ha superado esa conmoción, porque cuenta con los testimonios de 24 militares —llegaron a tantear a más de cien— que detallan el sistema de asesinato en masa de palestinos.

‘La invitación’. Hace seis años Cesc Gay estrenó Sentimental, película en la que adaptaba su propia obra teatral. La película ha tenido diversas versiones por todo el mundo, y ahora llega a España la adaptación estadounidense, con Olivia Wilde como directora y coprotagonista, junto a Seth Rogen, Edward Norton y Penélope Cruz llamando a las puertas del Oscar, gracias a esta comedia sobre un matrimonio en crisis que invita a sus vecinos, una pareja ardorosa que les molesta con el ruido de su pasión sexual.
‘Coyote vs. Acme’. Coyote, harto de su eterno fracaso en convertir en un estofado a Correcaminos, decide contratar a un abogado, encarnado por Will Forte, para demandar a Acme, que, como confirman los dibus que aparecen en pantalla, jamás ha fabricado un producto que funcione. El filme tiene ritmo, posee gags constantes al ritmo de Looney Tunes —los personajes de dibujos animados más famosos de la Warner, que nacieron en un cortometraje en 1930— y bebe de ¿Quién engañó a Roger Rabbit? Todo perfecto.

‘Ceniza en la boca’. Lucila, 21 años, acaba de llegar con su hermano, más pequeño, a Madrid. Su madre los dejó atrás, en México, y emigró a España, huyendo de la asfixia económica y emocional. Ahora sus hijos se reúnen con ella y la reconciliación no es sencilla: todos se rehúyen, la grieta sentimental es demasiado grande y, además, la vida de un inmigrante, con jornadas maratonianas de trabajo pagado con dinero negro cuidando de niños y ancianos, no da tregua. Diego Luna adapta con brío la novela de Brenda Navarro. “La novela no solo habla de migración, sino de cómo te vas creando en la cabeza la narrativa de tu vida. La hija vive un abandono, y solo cuando sea adulta y viaje hacia su madre descubrirá el otro lado de la historia. Para una es abandono; para la otra, sacrificio”, cuenta su director.

‘El precio de la red’. Aaron Sorkin ya indagó hace años en la peor cara de las redes sociales a través de la creación de Facebook de Mark Zuckerberg en La red social. En aquella ocasión dirigió David Fincher; ahora, cuando bucea en la mayor inmundicia moral de Zuckerberg, Sorkin mismo se pone a los mandos de un drama que debería correr mejor suerte en taquilla que la que está teniendo.

‘Tiempo de victoria’. Andrew Scott encarna al capitán meteorólogo que escudriñó anticiclones y borrascas para dar luz verde al día D, la jornada del desembarco de Normandía, que esconde, bajo su superficie de frialdad inexcrutable, una tormenta de sentimientos, una olla a presión. “En este tipo de personajes es muy importante que haya un viaje emocional tan grande como sea posible y que, además, el público entienda su motivación”, contaba Scott en el estreno de un filme que habla de la guerra desde la retaguardia, y con Brendan Fraser como Eisenhower.

‘Kakeru’. Puede que Kakeru no sea la mejor película del japonés Hirokazu Kore-eda, pero, como apunta Elsa Fernández-Santos, “su utopía poshumanista posee interesantes virtudes y, como suele ser habitual en la obra del japonés, propone nuevos caminos a la idea de la familia elegida”. El niño creado por IA para sustituir a un crío fallecido provocará un tortuoso viaje emocional a sus progenitores.

‘Los demonios’. En 1971, Los demonios, de Ken Russell, fue un éxito y encumbró al director británico como maestro de un barroquismo arrollador. Lo hizo usando un hecho real ocurrido en la Francia del siglo XVII que provocó arrebatos místicos-sexuales, torturas y quemas en la hoguera, pero el Vaticano la atacó cuando se proyectó en el festival de Venecia y la censura británica eliminó una secuencia impactante, en la que unas monjas, en un frenesí orgiástico y enloquecido, derriban un enorme crucifijo y profanan sexualmente la figura esculpida de Jesús, masturbándose con su cuerpo. Ahora, Los demonios se ha estrenado en todo el mundo, incluida España, remasterizada y, por fin, en su versión íntegra. Una película para entender qué es de verdad cine radical y valiente.
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